domingo, 17 de mayo de 2015

Mantra de Protección para momentos de peligro y dificultad

Ofreciéndonos su hospitalidad y sus bendiciones, en una oportunidad, el Lama Geshe, "Rimpoche de Pangboche" (Abad del pueblo de Pangboche), nos ofreció este mantra para ser escuchado en momentos de dificultad y peligro. Que mejor momento para colocarlo como tributo al pueblo de Nepal, que en la actualidad sufre por una de las más grandes tragedias de su historia.


"Los mantras llenaron la estancia y convirtieron nuestro día de descanso en “Pangboche” en un momento muy especial. El “Lama Geshe” llevaba a cabo todo tipo de ceremoniales, arrojando arroz al aire y quemando en su incensario todo tipo de hierbas para que los Budhas nos acompañaran en nuestras escaladas y el buen retorno a nuestros hogares, insistiendo en la importancia que tenemos como seres humanos y la necesidad de comenzar con cambios internos para poder generar así cambios en nuestros entornos. Cerramos la ceremonia con el recitar algunos mantras para el bienestar de Venezuela y, con toda la espiritualidad del momento, comenzamos el regreso hacia la posada y sumirnos cada uno en sus propios pensamientos, que se generaron en las horas pasadas."

domingo, 22 de marzo de 2015

Un Video en "Alta Definición", que nos muestra parte del camino que emprenderemos a partir del próximo 19 de septiembre... tú puedes acompañarnos.

sábado, 31 de enero de 2015

Nepal... Un viaje a la realidad.

Caminando por el Centro Pompidou brilla un mundo lleno de luces y colores, donde el arte se mezcla con la cotidianidad y la vida se transforma en una fantasía que fácilmente puede engañar a cualquiera y sumirnos en un mundo irreal donde un velo de tecnología nos envuelve en una sutil dependencia de medios y nos hace olvidar de nuestra esencia mas primitiva, nuestros más básicos instintos. De repente al perder una referencia clásica, una clave, nos encontramos desamparados en un mundo en el que la persona ha dejado de tener un valor intrínseco y se ha transformado tan solo en una pieza más de un peligroso juego de vida, el juego de ser tan solo uno más en un sistema productivo... tan vulnerable como el sistema mismo, ese sistema que a pesar de estar lleno de soluciones en si, es incapaz de resolver problemas tan antiguos como el hambre, la miseria, las enfermedades, mas por el contrario, les ha dado a estos problemas una nueva dimensión en la que nos podemos inclusive llegar a confundir sobre que y quienes somos... Paris, si, esa bella ciudad de luces y arte, la ciudad de las modelos que caminan las pasarelas vendiendo el "perfil" de como tendremos que lucir en los próximos meses, me ha dado una buena lección de vulnerabilidad en esta oportunidad.

 Por suerte, aquí estamos, Nepal no se encuentra más que a unas horas de vuelo de Paris y ese es nuestro verdadero objetivo.

Eduardo se ha quedado retrasado en Paris gracias a un "detalle" de ese sistema al cual he hecho referencia. En un momento él fue tan solo un número más en un sistema que falló. Ahora, mientras nosotros volamos a Delhi, él viaja a Bombay para luego, con un poco de suerte, al día siguiente podernos reencontrar y seguir nuestro vuelo a Katmandú.

Al llegar a Katmandú todo toma una nueva dimensión y los recuerdos y experiencias regresan a un mundo en el que el tiempo no tiene un valor intrínseco y pareciera estar detenido. Al salir del aeropuerto, los mismos rostros desfilan ante mí, pareciera no haberme movido nunca de aquí... Nawang, nuestro Sirdar y ayudante nos abraza y coloca la clásica guirnalda de flores como señal de bienvenida, el bullicio de una ciudad cosmopolita que pareciera cualquier bazar medieval nos envuelve despertando todos los sentidos en un crisol de emociones inexplicables donde lo más antiguo se mezcla con lo moderno en un equilibrio que hace al lugar el sitio ideal para una multiplicidad de objetivos... El nuestro, ¡Trekking al Campo Base del Everest!

En Katmandú, alojados en el "Katmandú Guest House", pasamos dos días en los que las numerosas diligencias y las visitas indispensables a los templos y monumentos de este hermoso valle, hicieron casi imperceptibles nuestra permanencia en este hermoso lugar del planeta.

El 27 de septiembre, aun sin salir el sol nos reunimos todos en el lobby del hotel y después de abordar las dos "Van" que nos llevarían al aeropuerto, esperamos pacientes y ansiosamente nuestro vuelo en el bullicioso aeropuerto. En esta oportunidad nuestro destino sería la pequeña población de "Lukla", enclavada en el medio de los Himalayas, Lukla es el inicio casi obligado de todas las expediciones y trekkings que se dirigen al hacia el "Kumbhu", nombre que se suele dar a la región en la que se encuentra enclavada la montaña más alta del mundo...El Everest. Un corto e impresionante vuelo nos lleva al mundo de los "sherpas" y lentamente a dar nuestros primeros y tímidos pasos de adaptación en este mundo en los que los dioses y las montañas se mezclan para dar forma a una leyenda ancestral y legendaria llamada HIMALAYA.

Poco a poco, cada paso nos adentraba más en ese mundo mágico llamado Khumbu, donde la población sherpa ha encontrado su arraigo y ha formado parte de casi todas las aventuras en la que los "occidentales" nos hemos visto involucrado, siendo ellos (los sherpas) quienes hoy en día están marcando la pauta con las más impresionantes proezas: record de velocidad en ascenso al Everest (12 horas desde el Campo Base); record de permanencia en la cumbre del Everest (Babu Shiri, 18 horas); Mayor número de ascensos al Everest (12 ascensos consecutivos). Todo esto ha sido posible porque ellos han sabido asimilar lo mejor de sus visitantes sin detrimento a una cultura ancestral que no solo les ha permitido reforzar su identidad étnica sino los ha llevado a ser reconocidos en el mundo entero por su amabilidad, fortaleza y honestidad a toda prueba.

Para los que ya habíamos visitado estos parajes, el Khumbu habría a cada paso un cúmulo de recuerdos y sensaciones que no sumergía en un éxtasis continuo a lo largo del día en el que el tiempo perdía cualquier referencia posible. Para los que por primera vez pisaban esta maravillosa región de montaña, un mundo totalmente desconocido permitía a cada uno de los 13 integrantes del grupo entregarse a su particular mundo interior y llenarse de ese mágico mundo llamado HIMALAYA.

Los días fueron pasando y así también la distancia en el logro de nuestro principal objetivo "Kala Pattar" un resalte rocoso ubicado en una de las principales aristas del Pumori, montaña esta que por su especial ubicación es considerada uno de los mejores miradores para poder observar con detalles a la diosa madre del mundo..."Sagarmatha", El Everest. Con el pasar de los días las emociones de cada uno de nosotros se iban agudizando y con ello también la forma de interpretar y reconocer los verdaderos objetivos de un viaje a lo más recóndito de estas regiones... a lo más profundo de nosotros mismos. Al llegar a Namche, la población más representativa de los Himalayas, apareció nuestro primer conflicto como grupo. La posada que habíamos reservado y en la que me había alojado en todos mis viajes anteriores, estaba completamente llena y sus dueños nos ofrecían habitaciones de peor calidad a la estipulada, por suerte, esto no dejo de ser un problema más que con el apoyo del grupo pudo ser resuelto fácilmente y así aprovechar un día de descanso con todo el confort que ello ameritaba, ya que la siguiente etapa del recorrido comenzaríamos a realizarla más allá de los 4.000 metros de altura, zona el la que la marcha comenzaría a hacer mella sobre todos nosotros. Namche tiene la particularidad de ser una "gran metrópoli" en el Khumbu, sus dos ciber-café, sus pastelerías y "discos", la hacen el lugar predilecto de aquellos que aún quieren mantenerse apegados a la cotidianidad de nuestro mundo occidental, sin embargo, a partir de este lugar, otro panorama se abre al visitante y la puerta a este mundo es la majestuosa visión de la montaña más alta del planeta, custodiada celosamente por el hermoso monasterio de Thiangboche, que como atalaya en el cielo es la entrada del valle del Khumbu donde las montañas del "Ama Dablam", "Transercu", "Taboche", "Lhotse", "Everest" y muchas otras se levantan majestuosas para jugar con las nubes, el cielo y los sentimientos de sus visitantes.

 Después de un considerable esfuerzo y una intensa subida de pronto se abrieron ante nosotros las puertas de "Thiangboche"... A las 4 de la tarde los cornos y trompetas del templo sonaban entre las silenciosas montañas anunciando que la ceremonia daría su inicio en pocos momentos. Varias decenas de monjes y curiosos nos congregamos en uno de los salones laterales del templo y a los pocos minutos, los sonidos ajenos y extraños de los mantras e instrumentos musicales, comenzaron a llenar el aire, alargándose así por dos horas. Lo que en un principio parecía una falta de respeto hacia los religiosos que llevaban a cabo el ritual, comenzó a cambiar de matiz a medida que los curiosos "desinteresados" comenzaron a retirarse de la sala... Quedando como parte de la ceremonia solo los sacerdotes del templo y unos 6 "turistas" que con profundo respeto interpretamos aquellos extraños rituales budistas.

El buen clima, nos acompaño en todo nuestro recorrido. Llegó el día de descanso y nuestra visita al vecino "Hospital de Periche", comandado por los miembros de la "American Rescue Asotiation", lo que al día siguiente, nos permitió continuar con una excelente condición física y de ánimo y así superamos los caseríos de "Tukla", "Lobuche" y finalmente "Gorack-Shep", donde ya el frío era la mejor imagen de que las montañas más altas del mundo se encontraban a nuestro lado, eran parte de nuestro caminar. Con todo el agotamiento de la jornada y después de dejar nuestros equipos en la posada y con la velocidad que ameritaba el momento, nos dirigimos hacia las entrañas del Glaciar del Khumbu con la finalidad de alcanzar el “Campamento Base del Everest”. El cansancio del día, la altura del lugar y lo incómodo del terreno por el que nos movíamos, hizo tomar la decisión de regresar a algunos integrantes del grupo, sin embargo otros 5 continuamos hacia el objetivo del día objetivo. Cerca de las 4 pm, las carcasas deterioradas de dos helicópteros no avisaban sin equivoco el logro de lo que nos habíamos propuesto. Un paisaje desolador y triste, era la recompensa por el esfuerzo de esta intensa jornada… no era el paisaje, no era el lugar, era la alegría de saber que nuestro propósito había sido cumplido. El Campo Base del Everest estaba desolado, por primera vez en mis visitas a este lugar, ninguna expedición intentaba alcanzar la cumbre de esta montaña por el lado Nepales. Por lo adelantado de la hora nos apresuramos a regresar, era importante salir del glaciar antes de que la noche nos envolviera en ese mar de grietas de hielo y, en efecto, así lo hicimos. Cerca de las 7:30 de la noche abrimos la puerta y el calor del refugio y de la sonrisa de nuestros compañeros que nos esperaban nos decían claramente que el día llegaba a su fin.

 La luz aún mantenía el lugar en penumbras, el frío en el interior de la posada era solo un presagio de lo que nos esperaba en algunos minutos cuando comenzáramos a caminar hacia nuestro objetivo más alto del viaje… Kala Pathar. Un bastión de 5.580 metros que desciende vertiginoso de las laderas del Pumori y es como tal uno de los “miradores” más impresionantes hacia el gran coloso… el Everest. La altura y el frío fueron los enemigos a vencer en esa mañana del 5 de octubre. Con paciencia, metro a metro, nuestro objetivo se acercaba hasta que finalmente… estábamos allí, los 14 integrantes del grupo emocionados al haber logrado nuestra meta. Al Norte, como una atalaya infranqueable se levantaba “el Pumori”, frente a nosotros, casi como pudiéndolo tocar, hacia el Este, se alzaba majestoso hacia el cielo… el Everest, “Chomolugma”, la extraña cabeza humeante de los tibetanos, demostrándonos de manera contundente con su corona de nubes porque era conocida como el rey de las montañas y finalmente, hacia el Sur, el largo camino que nos separaba del confort de la gran metrópoli, de Katmandú, de ese lugar que casi como locos rumiábamos ahora en nuestras mentes: el agua caliente, la buena comida, la cama cómoda y confortable. También contábamos con esa comunicación fluida con nuestros hogares al otro lado del mundo, tan necesaria en estos lugares lejanos. En fin todas esas comodidades que nos hacen la vida más llevadera en nuestra complicada cotidianidad. La sonrisa había vuelto a llenar los fatigados rostros de todos los integrantes del grupo que bajaban raudos las fuertes pendientes de Kala Pathar.

De allí en adelante, la carrera no se detuvo hasta llegar a Kayhnandú. Cosa que generalmente sucede con muchas de las personas que visitan estos parajes, haciendo perder al visitante una gran parte de la experiencia… ese encuentro con los pobladores de la región, sus costumbres, con ellos mismos, en fin con la realidad. Pero es comprensible, nadie puede negarse a las comodidades que estamos acostumbrados. La carrera del regreso duró por 4 días cuesta abajo y los poblados que con tanto esfuerzo nos costó alcanzar en la subida, fueron quedando atrás uno a uno. Y en largas jornadas forzadas por el cansancio y la desesperación, nos hicieron llegar a altas horas de la noche al “sitiado” pueblo de Lukla, lugar en el que la ilógica pugna por el poder entre Monarquía y Maoístas, aunado a la presencia de uno de los principales aeropuertos de la región, han creado una especie de “estado de sitio” en el que no se escapa ni siquiera esta apartada región del planeta. Nuevamente los nervios a flor de piel hicieron caer en el absurdo sorteo de los puestos de regreso en las aeronaves que nos llevarían de regreso a Katmandú y al día siguiente a tempranas horas de la mañana con número o sin número, todos nos encontrábamos volando hacia el inicio del fin… hacia nuestros hogares, ese largo regreso que llevaría una huella imborrable en nuestras vidas que de ese día en adelante siempre tendrían un lugar en nuestros recuerdos y conversaciones, en nuestros sueños. Para todos, un encuentro más con la realidad de lo que somos.

Al llegar a Kayhmandú, la agradable sorpresa de encontrarnos con Patricia Tacóni y Andres Rosenchen en su regreso de la expedición venezolana al Cho-Oyu, Patricia así se convertía en la primera mujer venezolana en alcanzar una cumbre superior a 8.000 m. De igual manera “Hummer Expedición” había llegado a esta capital en su recorrido “Trans Asia 2005”. Esa noche celebramos todos y como una gran familia compartimos experiencias sonrisas y alegrías.


Nepal es una país en el que la extrema pobreza aunada al régimen monárquico que mantienen sus gobernantes ha hecho que la población se levante en armas influenciados por ideologías maoístas, creando así un estado de zozobra en el que el turista de una u otra manera se encuentra involucrado. Afortunadamente ambos bandos están conscientes de la importancia del turismo para el país y han establecido respeto hacia su presencia, sin embargo el número de visitantes hacia este hermoso lugar del planeta ha descendido a niveles alarmantes, complicando esto aún más su precaria situación. ¿2015?, 10 años después... tal vez, regresar a Nepal es casi una obligación, es como visitar a una familia lejana, como buscar un pedazo de nosotros que ha quedado permanentemente arraigado en ese lugar.

COMENTARIOS:

D.P.: “Sin lugar a dudas la expedición al Khumbu  fue una experiencia extraordinaria y muy enriquecedora”

J.F.: “ME ENCANTO TENER LA OPORTUNIDAD DE HACER ESE VIAJE, MIENTRAS MAS PASAN LOS DIAS MAS DISFRUTO DE LO VIVIDO, AHORA TODO LO RECUERDO HERMOSO Y LOS MOMENTOS DIFICILES VIVIDOS SON SOLO UN VAGO RECUERDO”

miércoles, 28 de enero de 2015

Técnicas de "aclimatación" a la altura



 Tomando en cuenta que los fenómenos meteorológicos presentes en las alturas (mayores a los 2.800 msm) tienen una influencia directa sobre el individuo que, ajeno a este ambiente, se dispone a realizar ejercicios físicos de mediana o alta magnitud (este es el caso del montañista), es importante puntualizar que después de considerables experiencias de carácter médico-deportivo, se han logrado precisar elementos que de una u otra forma permiten optimizar el proceso de "ACLIMATACIÓN" y "ADAPTACIÓN" a la altura. Tendremos en cuenta al primer proceso como una serie de cambios y respuestas transitorias por las que pasa el cuerpo antes de lograr cambios más definitivos y fisiológicos que le permitan lograr permanecer de una forma permanente o prolongada en la altura como es el caso de los Sherpas y otras etnias en el Himalaya y muchos de los nativos que habitan a lo largo de la cordillera Andina.
La mejor y tal vez única medicina para el

"mal de altura" es bajar.

Si observamos los resultados de rendimiento físico en las competencias olímpicas de "fondo" realizadas en Ciudad de Méjico (altura moderada de 2.240 msm) en el año de 1968, podemos notar que estos tuvieron un descenso de un 5 a 10 % de los estándares para la época. Las causas de esta disminución en el rendimiento físico del deportista, aún hoy en día no están muy claras, sin embargo se habla de factores como la disminución de la presión arterial, vasoconstricción pulmonar, etc... . En este sentido lo que sí se puede concluir es que hay una evidente disminución del consumo máximo de Oxigeno a nivel corporal (VO2 máx.), y es precisamente mediante este factor que podemos medir el rendimiento físico de una persona, por ejemplo, un montañista a una altura de +/- 4.800msm. (Pico Humboldt, Mont Blanc) no conserva más que el 70 % de la capacidad física que dispone a nivel del mar. En la cima del Everest (8.848 msm), esta capacidad se ve reducida a solamente el 20 %, cantidad apenas suficiente para caminar a un ritmo muy lento.
Es aquí precisamente donde mejor encaja la propuesta de que la buena condición física (léase como una mayor capacidad para consumir el Oxígeno) es un elemento indispensable a la hora de practicar la "Alta Montaña". En este sentido, gracias a la cantidad de experiencias que en la actualidad existen con respecto a las permanencias de expediciones a grandes alturas, he podido observar directamente con las visitas que anualmente he estado realizando a zonas de "Alta Montaña" (Himalaya y Andes), en compañía de montañistas "élite", y diferentes grupos de personas (con condiciones físicas entre Regular y Muy Buena), que siguiendo algunas normas sencillas, en los grupos no se han presentado síntomas graves de (AMS/ Mal Agudo de Montaña).

NORMAS DE "ORO" PARA UNA BUENA ACLIMATACIÓN
.- Una buena condición física es un elemento importante, que hay que tener en cuenta a la hora de visitar la "Alta Montaña"... ¿ Y por qué no al practicar el montanismo en general?
Relaciones entre "Presión de Atmosférica" y  "Volumen de 
Oxígeno atmosférico" referidas a la altura .
.- Los ascensos en alturas mayores a 3.000 msm deben realizarse de forma pausada tratando de que los cambios de niveles (para campamento o pernocta) no sean mayores a los 400 m diarios.
.- No permanecer mucho tiempo en alturas superiores a los 5.500 msm.
.- La utilización de algunos fármacos, bajo supervisión médica, es recomendada (DIAMOX /Acetasolamida, y analgésicos). y algún analgésico para eliminar o disminuir los acostumbrados dolores de cabeza de la altura.

Tenemos que partir de una premisa, el AMS (mal agudo de montaña) no es en
principio una enfermedad como tal, se trata de una señal de alarma que nos indica que el
cuerpo no posee condiciones elementales de funcionamiento, obligándonos así a tomar
medidas. En caso contrario, el AMS si puede transformarse en un proceso patológico en el
que los peligros más importantes son los edemas (cerebral y/o pulmonar). La experiencia
nos indica que ninguna persona esta realmente exenta de padecer AMS, sin embargo,
quiero insistir en las ventajas de poseer una buena condición física y llevar un proceso de
aclimatación progresivo, especialmente cuando se trata de alturas superiores a los 5.500
m. Es importante tener en cuenta, que como en toda enfermedad, el mejor preventivo es
eliminar la causa que la produce, en este sentido, la mejor y tal vez única medicina para el
"mal de altura" es bajar, es decir descender a alturas preferiblemente inferiores a los
3.500 m, en la mayoría de los casos este suele ser un remedio sorprendente e infalible.



Experiencias con el Diamox (acetasolamida)


            Desde que en 1991 participara en la primera expedición venezolana al Himalaya, cuyo objetivo fue escalar el pico Pumori, el uso del Diamox (nombre comercial que el laboratorio Lederle da a la Acetasolamida) comenzó a ser familiar para mi, especialmente porque debido a la cantidad de personas con las que suelo visitar zonas de alta montaña, la recomendación de su uso, para mi ya se ha hecho costumbre. En este sentido, he podido observar, no puedo negar que “hasta con cierto asombro”, la mayoría de los que lo han tomado (para no decir todos) han eliminado los incómodos efectos del “Mal Agudo de Montaña” y sus peligrosas consecuencias. A continuación quiero hacerles llegar una explicación técnica sobre lo que es el Diamox ya que debido a ser un diurético, la mayoría de los médicos no relaciona su uso con la práctica deportiva y menos aún si se trata de “montañismo”, por lo cual se sienten extrañados cuando les consultamos sobre sus beneficios en esta actividad, si este es el caso, les sugiero hacerles leer estas notas del doctor Armando Subero (Director médico de las expediciones Pumori 91 y Ama Dablam 93) publicadas en el folleto “Diversitas” # 2 de diciembre de 1995:
            “ La alcalósis respiratoria producida por la hiperventilación, conducía a un mecanismo compensador, eliminando bicarbonato por el riñón, para compensar la disminución de ácido producida por la perdida de CO2.
La Acetazolamida es una inhibidora de la anhidrasa carbónica, enzima encargada de liberar CO2 del tejido, que al inhibirse engaña al centro respiratorio, simulando un exceso de CO2 y mejorando la oxigenación como el equilibrio ácido-base a través del riñón. Los resultados publicados, señalan un beneficio importante con el uso de la Acetazolamida en la altura. Obteniéndose niveles arteriales de oxigeno superiores en un 20% en los sujetos que la ingieren, llegándose a decir que su uso equivaldría a bajar la altura del Everest en un 20%. Los resultados también indican, que la Acetazolamida no solo reduce los síntomas del EAM (Enfermedad Aguda de Montaña), sino que incrementa en altitud la capacidad de ejercicio y reduce la perdida muscular en grandes alturas.
Su utilidad se manifiesta tanto, en la prevención como en el tratamiento; la dosis recomendada es de 250 mg. dos veces al día, comenzando 24 horas antes de llegar a los 3.000m, manteniéndola hasta considerarse aclimatado en la mayor altura, o al descender a alturas menores a los 3.000m. En caso de síntomas de EAM se aumenta la dosis hasta 500 mg. tres veces al día. Sus efectos secundarios se limitan a “hormigueo” en la punta de los dedos, nariz, labios, orejas, etc..., que ceden  a los pocos días”.

            Como una observación, es importante mencionar que el DIAMOX (En Venezuela vendido comercialmente con el nombre de ACETAB), como todo diurético, y aunque este sea de acción moderada, produce un aumento en la perdida de liquido a nivel corporal (deshidratación), por lo que es conveniente aumentar la ingesta de sales minerales bien sea a través del aumento en la cantidad de bebidas o alimentos ricos en sodio y potasio.

Nepal... Por los caminos del Everest


Nepal es un país de montañas y sentimientos donde los comentarios no tienen cabida... Solo pueden tener valor en el corazón del que los experimenta.


Realmente pensar en un país inspirador, en el que artistas, poetas y exploradores hayan fijado sus sueños puede ser difícil si no pensamos en Nepal. Es un lugar que se ha tejido con un hilo de leyendas ancestrales que le han obligado a demarcar una cultura en la que la vida no se puede desligar de la intensidad con la que se han desarrollado los hechos que la han obligado a tener un estilo cultural casi único en el mundo, definido por las emociones que hacen despertar en sus habitantes y visitantes un mundo rico en vivencias que pueden desencadenar los más altos contrastes de la personalidad de cada ser que recorre sus diversos paisajes y regiones.

Nepal es un país de montañas y sentimientos donde los comentarios no tienen cabida... Solo pueden tener valor en el corazón del que los experimenta. Esto es tan cierto que la multiplicidad de lenguas, costumbres y culturas que conviven no tienen otra manera de hacerlo sino con un nivel de aceptación y tolerancia mutuo que les permite una convivencia pacifica en la que el respeto de valores que han persistido durante siglos se mantienen vivos de una generación a otra. Es difícil explicarnos los niveles de "pobreza" y arraigo que tienen muchos habitantes de este país si no aceptamos sus reglas...

Nepal es uno de esos países que mientras más se visita más gusta, esto tal vez se deba a  que comenzamos a entender que detrás de todos esos rostro que se cruzan con nuestra mirada hay una persona con sentimientos iguales a los nuestros, con un deseo por vivir intensamente cada momento de la vida, y que la única diferencia radica en la forma en que esto se expresa.

En nuestro afán de llevarnos nuestras costumbres como parte de nuestro vagaje, nos olvidamos que tenemos mucho que aprender de una cultura milenaria que ha logrado sobrevivir a la vorágine de la modernidad gracias a haber entendido que para vivir solo hace falta una cosa... Querer hacerlo y hacerlo con un poco de humildad hacia lo que somos, y lo que tenemos en común a pesar de las diferencias que puedan existir. Montañas, sabores, lenguas, culturas, religiones, son solo algunas de las experiencias que están abiertas a todo aquel que quiera abrirse a este mundo de sensaciones que encontramos a cada paso en este pedazo de cielo en la tierra... Nepal.


Nepal... Por los caminos del Everest.



Programa modelo:
Día      19 de Septiembre:    Vuelo Locación-Paris o Locación de escala internacional.
Día      20 de Septiembre:    Día libre.
Día      21 de Septiembre:    Vuelo Locación de escala internacional -Delhi
Día      22 de Septiembre:    Vuelo Delhi-Kathmandú / Llegada a Kathmandú/Nepal.
Día      23 de Septiembre:    Día libre.
Día      24 de Septiembre:    Vuelo de Kathmandú a Lukla 2830 m.- Inicio del Trekking-Lukla-Phakdingma-                                  Mondzo 2652 m.
Día      25 de Septiembre:    Mondzo-Namche Bazar 3440 m.
Día      26 de Septiembre:    Descanso en Nam.che Bazar.
Día      27 de Septiembre:    Namche Bazar-Gokio 4790 m.
Día      28 de Septiembre:    Gokio-Campamento Base del “Cho-La”.
Día      29 de Septiembre:   Paso del “Cho-La”5368 m-Dzonglha 4830 m.
Día      30 de Septiembre:   Dzongla-Lobuche 4910 m.
Día      01 de Octubre:   Descanso en Lobuche.
Día      02 de Octubre:   Lobuche-Gorack Shep-(Kala Patar)5580m -Lobuche
Día      03 de Octubre:   Lobuche- Campo base del Everest.-Pangboche.
Día      04 de Octubre:   Pangboche- Namche Bazar.
Día      05 de Octubre:   Namche Bazar-Lukla.
Día      06 de Octubre:  Vuelo Lukla-Kathmandú.
Día      07 de Octubre:  Día libre en Kathmandú.
Día      08 de Octubre:  Vuelo hacia Chitwang- Safari y paseo en elefante
Día      09 de Octubre:  Regreso a Kathmandú.
Día      10 de Octubre: Día libre en Kathmandú.
Día      11 de Octubre: Vuelo Kathmandú-Delhi-Paris-Lugar de Origen
Día      12 de Octubre:  Llegada a Lugar de Origen.

Para Información y Reserva: Alfredo Autiero B. - Apartado Postal # 61.310 ; Caracas 1060 - A ; VENEZUELA;  ( 0414-3112149; E-mail: alfa2@ifxnw.com.ve  y/o
alfredoautiero@gmail.com ; alfredoautiero.blogspot.com
Twitter: @alfredoautiero; Facebook: https://www.facebook.com/alfredoautiero ; Instagram: https://instagram.com/alfredoautiero/

 Breve descripción del programa

      Por vía aérea, nos trasladaremos desde el lugar de origen a Kathmandú, capital  de Nepal, haciendo escala usualmente en París, desde donde se suelen tomar los vuelos a Delhi. Este primer instante nos permitirá experimentar un marcado contraste entre tres mundos completamente diferentes.
Kathmandú, es una ciudad muy pintoresca y hermosa donde habitan unas 1.500.000 personas (censo 2.006). La arquitectura es muy peculiar, resaltando los monumentos y templos dedicados a la devoción y religión. Contrario a lo que sucede en las zonas montañosas, en la que la  cultura Budista es la principal tendencia religiosa, en el valle el Hinduismo florece con toda su fuerza logrando un 90% de seguidores.

A diferencia de otros países que poseen muchas religiones, castas y creencias, en Nepal todas estas tendencias conviven en paz y armonía
Las calles  de Kathmandú están repletas de turistas curiosos y de vendedores  ambulantes insistentes, quienes ofrecen las más variadas mercancías que van desde artesanías, flautas, piedras preciosas hasta hashish y opio de manera clandestina. Un olor característico generado  por mantequilla de yak, flores, incienso, y el agudo sonido de las bocinas de los scuters, rikshaws, y bicicletas, le dan un toque muy especial y pintoresco a la ciudad.
     Luego de haber pasado dos días en Kathmandú, volaremos a un poblado de montaña llamado Lukla/2830 msm , el cual pertenece a la región de Solo-Khumbu, que es el punto de partida del trekking.
    Este vuelo a bordo de pequeños aeroplanos, nos permitirá, con un poco de suerte, observar la cordillera del Himalaya, sus gigantescas montañas...  entre ellas el Everest.
    Una vez en Lukla tendremos el primer contacto con los Sherpas, quienes habitan en esta zona del Himalaya. Son de origen Tibetano y por lo general de religión budista. Algunos porteadores nos transportarán todo el material  y equipo que utilizaremos durante el trekking.
La primera noche, así como las demás la pasaremos en un "Lodge" o posada. Comenzaremos el trekking en dirección a la montaña más alta del mundo. A partir de este momento no habrá vehículos ni tecnología avanzada, solo montañas, ríos, aire puro, y muchas estupas y gompas (Monumentos religiosos budistas).
El primer día de caminata se llegará a un pueblo llamado Mondzo, cruzando el río Duthkosi a través de emocionantes puentes colgantes.
El día siguiente ingresaremos en el "Parque Nacional Sagarmatha " y nos dirigiremos a Namche Bazar. En un punto del camino hay un sitio denominado "Everest View"  desde el cual, y con días despejados se puede observar por primera vez el "Techo del  Mundo".
Namche Bazar está situado a una altura de 3440 msm, y representa la capital del pueblo sherpa, siendo la población más grande e importante del "Khumbu Himal" (esto obliga a un merecido descanso). Todos los sábados se efectúa un interesante mercado, cuyo origen se remonta muchos siglos atrás, y en el cual se venden las mercancías provenientes de China e India.
En la siguiente jornada de marcha alcanzaremos el famoso asentamiento de Gokyo (4790 msm). Esta es una de las rutas más importantes para cruzar hacia Tibet. La presencia de glaciares provenientes de las montañas más altas del mundo, llenan toda esta zona de lagos azules que reflejando la luz del cielo, mezclan desapercibidamente la realidad y la fantasía.
 Los dos días siguientes, nos internaremos hacia las altas montañas que nos llevarán a cruzar el paso de “Cho-La” a 5368m y poder alcanzar el caserío de Lobuche que se encuentra en la ruta hacia el Campo Base del Everest… nuestro objetivo final.
Por cierto, estos dos días los pasaremos en las proximidades de una de las montañas más hermosas y cotizadas dentro del ambiente "alpinístico" mundial... el “Cho-Oyu” 8201 m, la “Diosa Turquesa”. Su majestuosa y enorme pared Sur es considerada una de las paredes más difíciles del mundo.

     Para ascender hasta el campamento base del Everest, bordearemos por un extremo el glaciar del Khumbu, hasta llegar a un sitio denominado Gorak Shep a 5100 msm. Desde este punto es posible ascender una montaña... o mejor dicho una estribación del Pumori, llamada Kala Pattar de 5580 msm ( 600m más alto que el Pico Bolívar) y así obtener una magnifica vista al Everest, Pumori (7161 msm), Lingtren (6650 msm), Khumbutse (6640 msm), Everest (8872 msm), Lhotse (8501 msm), Nuptse (7897 msm) y muchas otras montañas más.
Con el ascenso a Kala Pattar hemos logrado nuestro objetivo más lejano y de mayor altura. El retorno se desarrollará por el mismo camino de ascenso con la única variante de que para bajar hasta Pangboche usaremos la vía directa de Periche.
Nuestra siguiente noche será en Pangboche, ya que desde este lugar, al día siguiente, retomaremos la ruta que nos ha de llevar de regreso a Lukla, según el programa establecido, sin embargo no dejaremos de pasar por uno de los lugares más famosos de este recorrido, el Monasterio de Thyangboche, uno de los principales monasterios budistas del Nepal, que siendo víctima del último incendio en 1949, en 1993 fue reinaugurado, presentando un aspecto renovado e imponente. Thyangboche está edificado en la cima de un risco, rodeado por pinos, rododendros, azaleas, y muchas flores, bajo las sombras de algunas de las montañas más imponentes del mundo: Tramsercu, Ama Dablam, Nupse, Lhotse, y Everest. Es un ambiente mágico que invita a la paz y a la meditación.... tal vez con un poco de nostalgia, pero seguramente con la satisfacción de haber visitado uno de los parajes más hermosos del planeta donde los sueños de cientos de hombres han volado hasta lo más alto del mundo.
     De vuelta en Katmandú, tendremos tiempo para terminar de recorrer la ciudad, hacer compras si lo desea o simplemente descansar, y no hay mejor lugar para descansar y disfrutar de este país que la majestuosa selva de Chitwang donde pasaremos dos días que nos brindarán el detalle final de este viaje que difícilmente encontremos palabras para describir.



NEPAL, La Aventura...

Por: Juana Frontera

Nuestra aventura empieza en Caracas (Venezuela), donde un grupo de 14 venezolanos emprendemos el viaje a los HIMALAYAS, encabezando el grupo se ubico el famoso montanista Alfredo Autiero, experto conocedor de estas montañas y su cultura.
Con un breve paso por París, volamos a Nueva Delhi… un breve paso por la India, que amerita un relato propio, y de allí a Nepal... especifi­camente a su capital.
Al llegar a Katmandu todo toma una nueva di­mensión y los recuerdos y experiencias regresan a un mundo en el que el tiempo no tiene un valor in­trínseco y pareciera estar detenido.Nawang, nues­tro Sirdar y ayudante nos abraza y coloca a  todos la clásica guirnalda de flores como señal de bienvenida, el bullicio de una ciudad cosmopolita que pareciera cualquier bazar medieval nos envuelve despertan­do todos los sentidos en un crisol de emociones inexplicables donde lo más antiguo se mezcla con lo moderno en un equilibrio que hace al lugar el sitio ideal para una multiplicidad de objetivos... El nuestro: Trekking al Campo Base del Everest!
En Katmandú, alojados en el “Katmandú Guest House”, pasamos 2 días en los que numerosas di­ligencias y las visitas indispensables a los Templos y monumentos de este hermoso valle, hicieron casi imperceptibles nuestra permanencia en este her­moso lugar del planeta.
El 27 de Septiembre, aun sin salir el sol nos re­unimos todos en el lobby del hotel y después de abordar los vehículos que nos llevaron al aero­puerto. En esta oportunidad nuestro destino: la pequeña población de “Lukla”, enclavada en el medio de los Himalayas. Lukla es el inicio obli­gado de casi todas las expediciones y trekkings que se dirigen hacia el “Kumbhu”, nombre que se suele dar a la región en la que se encuentra enclavada la Montana mas alta del mundo… El Everest. Un corto e inolvidable vuelo, entre las imponentes montanas a nuestro alrededor, nos lleva al mundo de los “sherpas” y lentamente a dar nuestros primeros y tímidos pasos de adap­tación en este mundo en el que la religión y las montañas se mezclan para dar forma a una leyen­da ancestral y legendaria llamada HIMALAYA.


De todos los viajes de aventura por los diferentes rincones del mundo donde tuve la suerte de poder ir… ESTE ES EL QUE JAMAS OLVIDARE.

Poco a poco, cada paso nos adentraba más en ese mundo mágico llamado Khumbu, donde la pobla­ción sherpa ha encontrado su arraigo y ha formado parte de casi todas las aventuras en la que los “oc­cidentales” nos hemos visto involucrados, siendo ellos (los sherpas) quienes hoy en día están mar­cando la pauta con las más impresionantes proe­zas: record de velocidad en ascenso al Everest (8:15 horas desde el CampoBase); record de permanencia en la cumbre del Everest (Babu Shin, 18 horas); mayor numero de ascensos al Everest (14 ascensos consecutivos). Todo esto ha sido posible porque ellos han sabido asimilar lo mejor de sus visitantes sin detrimento a una cultura ancestral, que no solo les ha permitido reforzar su identidad étnica sino los ha llevado a ser reconocidos en el mundo entero por su amabilidad, fortaleza y honestidad a toda prueba.
 Para los que ya habían visitado estos parajes, el Khumbu habría a cada paso un cúmulo de recuer­dos y sensaciones que los sumergían en un éxtasis continuo a lo largo del día, en el que el tiempo perdía cualquier referencia posible. Para los que por primera vez pisaban esta maravillosa región de montaña, un mundo totalmente desconocido per­mitía a cada uno de los 13 integrantes del grupo entregarse a su particular mundo interior, y llenarse de ese mágico mundo llamado HIMALAYA. 
 Los días fueron pasando y así también la distancia en el logro de nuestro principal objetivo “Kala Pa-tar” un resalte rocoso ubicado en una de las princi­pales aristas del Pumori, montaña esta que por su especial ubicación es considerada uno de los mejores miradores para poder observar con detalles a la diosa madre del mundo: ”Sagarmatha” El Everest. Con el pasar de los días las emociones de cada uno de nosotros se iban agudizando y con ello también la forma de interpretar y reconocer los verdaderos objetivos de un viaje a lo más recóndito de estas regiones... a lo más profundo de nosotros mismos. Al llegar a Namche, la población mas representativa de los Himalayas, aprovechamos de un merecido día de descanso, ya que la siguiente etapa del re­corrido comenzaríamos a realizarla más allá de los 4.000 metros de altura, zona en donde la marcha comenzaría a hacer mella sobre todos nosotros. Namche tiene la particularidad de ser una “gran metrópoli” en el Khumbu, sus dos ciber cafés, sus pastelerías y “discos”, la hacen el lugar predilecto de aquellos que quieren mantenerse apegados a la cotidianidad de nuestro mundo occidental; sin embargo, a partir de este lugar, otro panorama se abre al visitante y la puerta a este mundo es la majestuosa visión de la montaña más alta del planeta, custodiada celosamente por el hermoso monasterio de Thiangboche, que como atalaya en el cielo es la entrada del valle del Khumbu donde las montañas del Ama Dablam’, “Transercu”, “Tabohe”, “Lhotse”, "Everest" y muchas otras se levantan majestuosas para jugar con las nubes, el cielo y los sentimientos de sus visitantes. 

Es una experiencia absolutamente increíble, las marchas entre montañas y paisajes exuberantes, de 8 a 12 horas de duración, con diferentes niveles de dicultad e inclinación.Absolutamente extenuante, y alcanzando poco a poco la altura necesaria, con sus correspondientes descensos y ascensos necesarios para lograr la ade­cuada aclimatación para llegar con poco impacto para tu salud, a alcanzar los lugares ubicados enci­ma de los 5000 (Campamento Base del Everest) y hasta cerca de los 6000 (KalaPatar).
Que es lo mas inolvidable del recorrido, que dura 2 semanas de principio a n? Es difícil decirlo... la majestuosidad de los paisajes que se pueden dis­frutar en el transcurso del desarrollo del trekking?La asombrosa hospitalidad y espiritualidad de to­dos los habitantes de ese lugar del planeta? La satisfacción del logro en completar el recorrido, cuando mas de una vez tu cuerpo te pide que lo abandones y es solo con el poder de tu mente como puedes continuar la marcha? La profunda paz espiritual que logras alcanzar luego de hacer la travesía?
 No lo se……solo puedo armar que de todos los viajes de aventura por los diferentes rincones del mundo donde tuve la suerte de poder ir… ESTE ES EL QUE JAMAS OLVIDARE.

jueves, 26 de diciembre de 2013

LAS BOTAS



Desde el primer momento en que la práctica del montañismo fue una actividad inherente al género humano, las botas han sido parte esencial del equipo necesario para su práctica.


Tal vez podamos ver en la montaña personas sin morral o sleeping bag, tal vez sin una buena chaqueta, pero es muy difícil verlos sin calzado, aunque se ha dado el caso. En este sentido, un buen par de botas de montaña es indispensable para garantizar seguridad, protección y buen rendimiento. En los actuales momentos, existe en el mercado una gran variedad de modelos y marcas cuya única finalidad es llenar las necesidades de ciertos parámetros que exige el público comprador: costo, calidad, marca, apariencia y uso para el que han sido diseñadas, entre otras características. En general, suelo recomendar las botas europeas, especialmente las italianas, ya que su construcción de carácter artesanal permite detallar cualquier defecto en el proceso de manufactura. Pudiera mencionar marcas como Asolo, Sportiva, Scarpa, Galibier, Boreal, One Sport, Salomon. Lamentablemente, en este sentido, en nuestro país casi no podemos conseguir variedad en cuanto a marcas y modelos; sin embargo, gracias a algunas tiendas (“La Cordada”, “Macundales”, “5.007”, etc.), las marcas “Altus” y “Salomon” están disponibles en algunas de estas tiendas deportivas. Cuando las personas me preguntan qué botas deben comprar, lo primero que les consulto es para qué las van a utilizar, pues la respuesta es esencial para la selección. Apartando el caso del calzado para escalada en roca, el cual amerita un estudio especial, quisiera dividir el calzado en 4 categorías principales:
1° Botas para excursionismo o caminatas diarias. Éstas pueden ser preferiblemente "ligeras", fabricadas con mezcla de cuero y telas sintéticas (cordura y nylon). Algunas también tienen en sus capas intermedias materiales sintéticos impermeabilizantes como "Gore-Tex" o "Simpatex"; sin embargo, en este tipo de calzado, estos últimos materiales constituyen un lujo que sólo hace aumentar considerablemente su costo. En cuanto a la talla, estas botas pueden ser un poco más justas que las otras; sin embargo, siempre es recomendable comprarlas como mínimo ½ número mayor al nuestro. Cuidado cuando compren botas por encargo, pues las medidas difieren mucho dependiendo del país de fabricación. Estas botas pueden ser flexibles, eso sí con una buena suela que permita mejor adherencia en terrenos resbaladizos (la marca italiana VIBRAM, iniciales de Vitale Bramani, ha sido garantía de calidad durante los años y se reconoce por un hexágono amarillo con estas iniciales). Es recomendable que la plantilla interior pueda ser retirada para facilitar el proceso de lavado y secado, y evitar así los malos olores de la bota. El modelo "Reston GV" de Asolo es un excelente ejemplo de este tipo de calzado.
2° Botas para trekking o caminatas largas. La rigidez comienza a hacerse presente en este tipo de botas, ya que, a lo largo de las horas de largo caminar, ella se traduce en descanso y confort (No le tengas miedo a las botas rígidas, es cuestión de costumbre). En este caso, el tamaño de la "caña" es importante, ya que produce mayor estabilidad y protección en terrenos irregulares, como morrenas, pedreras y arenales. Igualmente, el corte alto de estas botas suele dar mayor impermeabilidad y aislamiento del agua y la tierra que suele entrar en la bota durante la caminata. Es importante recordar que si tenemos previsto caminar en terrenos nevados donde la utilización del "crampón" es necesaria, las suelas deben tener la adaptación apropiada para la colocación de éstos. En cuanto al aislamiento interior con capas sintéticas, las botas de "trekking" comienzan a necesitar algún tipo de protección; en este caso, y básicamente por cuestiones de costo, les recomiendo que estas cubiertas sean en base a capas de “teflón” tipo “Gore-Tex” (No necesariamente esta marca, aunque suele ser la mejor). La talla en este caso debe ser, por lo menos, un número más que el acostumbrado, debido fundamentalmente al uso de medias de mayor grosor. Los modelos "Sherpa GV" y "Mythos GTX", de Asolo y Scarpa respectivamente, son una buena opción en este caso. Yo, aun siendo vegetariano, recomiendo principalmente los modelos hechos de una sola pieza de cuero.
3° Botas para alta montaña y escalada en nieve y/o hielo. Siendo realistas, y considerando que los glaciares en Venezuela no son grandes ni en tamaño ni en cantidad, así como tampoco son muchas las posibilidades de conseguir diferentes modelos de calzados de este tipo, no me queda otra cosa que hablar de una bota en la que el cuero sea el elemento predominante. El hecho de que el cuero haya retomado la posición que el calzado plástico le había quitado en la década de los ochenta no es más que una muestra de su durabilidad y calidad, cosa que, si le añadimos las innovaciones tecnológicas, como es el caso de las fibras sintéticas transpirantes, podemos darnos cuenta de que por ningún motivo hay que tenerle miedo al cuero cuando hablamos de condiciones extremas de humedad y temperatura. Evidentemente, el uso de crampones es inevitable, lo que exige en este tipo de botas una "muesca" sobresaliente tanto en la parte delantera como en la trasera, precisamente utilizada para ajustar los crampones de modelo "automático". Al mismo tiempo, el hecho de ser éste un calzado en el que el "cramponaje" es un elemento indispensable, le añade otras características particulares, entre ellas mayor altura de la "caña" (siempre sobre el tobillo para evitar el cansancio de éstos) y mayor rigidez para evitar el cansancio en los gemelos cuando se utiliza la técnica de "cramponaje frontal". Naturalmente, todo esto se traduce en peso (aprox. 2 kg. el par); en este sentido, las botas plásticas tienen la ventaja de ser mucho más ligeras, pero su durabilidad es inferior en comparación con las de cuero. Personalmente recomiendo el modelo "Mont Blanc GTX" de Scarpa o el "Nanga GV" de Asolo; otras marcas como Altus, Sportiva y Koflach son también válidas dentro de esta selección. No olvidemos que el uso de medias gruesas o dos pares de medias es frecuente en estas circunstancias; por lo tanto, es recomendable usar 1 1/2 números más grandes, ya que una de las causas más frecuentes de lesiones en los pies es el calzado muy justo.
4° Botas de expedición. Las mencionaremos sólo como referencia, ya que se trata de un calzado muy especializado en el que la característica fundamental es el aislamiento del frío. Esto se logra fundamentalmente con el uso de materiales especiales como el "Thinsulate" o el "Alveolite". Suelen ser botas ligeras y es en este tipo de calzado donde el plástico ha dado mejores resultados por la facilidad de poder quitarse las botas sin tener que quedar descalzo, ya que el botín interior que suelen tener funciona aisladamente de la "carcaza" de la bota. En los nuevos modelos, se está incluyendo un "cubre botas" de cordura como capa adicional con la finalidad de aumentar la impermeabilidad y la entrada de nieve al interior del calzado. Aquí podemos citar el modelo "AFS 8000" de la marca Asolo, el "Phantom 8000" de la Scarpa y las revolucionarias "Spantik" de Sportiva, aunque estas últimas para montañas de temperaturas menos extremas.